Día 48. Refugio abandonado. Sara.Sara tenía en la cabeza muchas preguntas sin respuesta, necesitaba tomar una decisión ahora que sus visitantes se estaban separando. Sara no podría sobrevivir mucho más tiempo sola, la última vez que luchó por su supervivencia casi acaba con su vida.
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Sara: - ¿Por qué quereis secuestrar a esa persona? Si tiene un submarino... podría llamar por radio para que vengan a buscarnos...
Zohar: - Me temo que es más complicado que eso. Tendrás que tener paciencia para entender todo lo que pasa en esta Isla. Si salieses a la selva sola correrías un gran peligro... Te aseguro que queremos ayudarte, Sara. Si me acompañas te protegeremos, tienes mi palabra.Ese hombre del que todos desconfiaban le tendió su mano para ayudarle a levantarse. De todos los visitantes, él era de los que habían sido más amables, también esa chica que le dio agua al principio. Sin embargo, todos desconfíaban de Zohar.
Sara se levantó con la ayuda de Zohar y notó un temblor en sus piernas, habían pasado dos días desde la última vez que comió algo. Se apoyó en la pared para no caerse.
Martha: - Yo estoy con Zohar, quien quiera irse a otro sitio que lo haga, para estar en nuestro grupo a disgusto mejor que os vayais, pero por mucho que querais alejaros de todo esto no es tan fácil, Ben va a seguir haciendo de vuestra vida un infierno y no os ayudará a salir de aquí precisamente, vosotros vereis en que grupo os quedais pero no tomeis la decisión tan a la ligera pensando que si quereis no meteros en problemas con nuestro grupo lo conseguireis sólo por esconderos, os encontrarán conocemos esta isla mucho mejor de lo que podais imaginar.
Johnny: - Ninguno de los dos planes me convence, pero prefiero estar con los que buscan respuestas que con los que las ocultan. Zohar, iré contigo. Pero, ojo, eso no significa que vuelva a confiar plenamente en ti. Para que eso ocurra aún debe pasar mucho tiempo y debes volver a ganarte mi confianza.Parece que ese hombre, Zohar, estaba convenciendo a la gente para que fuera con él a pesar de la desconfianza que había creado en ellos. Incluso ese tipo que sólo hacía comentarios sarcásticos le iba a acompañar.
Irathor: - [...] Y tú, pequeña, que has salido de la nada después de 48 días sobando, puedo decirte que te has librado de una persecución en la que ha muerto mucha gente a manos de esos tres que tienen armas y sus compañeros de guardería, que no has descubierto que no se puede emitir en ninguna frecuencia porque están todas bloqueadas desde aquí y por lo tanto no se puede pedir ayuda y lo más gracioso de todo, que se te brinda la oportunidad de, en tu caso, empezar a correr esquivando las balas o ir a por el enemigo disparando primero. Eso siempre y cuando sea cierto que ibas en el avión, pero a estas alturas, cuéntaselo a quién le interese.¿48 días sobando? ¿Librada de una persecución? Tiene gracia... ¿Cuántos kilómetros tuve que correr hasta que llegué a este refugio? Todavía me arden los gemelos de las agujetas, o quizás tuve algún desgarro muscular...Sara: - No creo que os vaya a servir de mucha ayuda. No he comido mucho últimamente, tuve.... tuve un accidente. Me siento débil y mareada. Os acompañaría si eso significa volver a casa, pero me temo que seré una carga.Los demás seguían discutiendo.
James: - ¿Por qué no nos dices en dónde estamos, y por qué este sitio no tiene, al menos visiblemente, el sello de la Iniciativa DHARMA?
Ron: - Eso es irrelevante. ¿Dharma? Ron: - Me parece descabellado tu bosquejo de plan, Zohar, pero me parece desde luego mejor opción que seguir huyendo por la Isla eternamente. Entre lo malo y lo peor...
Aunque no estoy de acuerdo con que nos acompañe Sara. - Se volvió hacia Sara.
- Sin ofender, no me parece nada adecuado dado el estado en que te encuentras. Como ha dicho el musculitos, ¿vamos a tardar mucho en salir de paseo campero? Parece que quieres ir a buscar a una gabacha, ésa que parece ser importante. ¿Por qué no empezamos por ahí y de camino nos explicas quién demonios es?La mujer que acompañaba a la que me dio agua empezó a hablar en voz alta captando la atención.
Nina:- Estamos aquí para ayudaros y es lo que vamos a hacer. Sin nuestra ayuda no tendréis ninguna posibilidad de éxito y si colaboramos todos ganaremos. - Paró para mirar a su compañera.
- Sin embargo creo que antes deberíamos pasar por la estación médica, no muy lejos de aquí, para hacerte un reconocimiento. Tu estado de salud es deplorable y allí encontraremos todo tipo de suministros. Si el resto no queréis perder el tiempo estoy dispuesta a acompañarla y después reunirnos; tengo entendido que el escondite de la francesa está en las inmediaciones del lugar.¿Estación médica? ¿Qué diablos es este lugar?Sara: - ¿Hay una estación médica?... - Sara miró a su alrededor, esperando a que alguien opinara algo. Le daba mala espina esa mujer, aunque por otro lado no tenía nada que perder. Además, ese hombre, Zohar, le dio su palabra de que no le pasaría nada. Y necesitaba un médico, eso sí era cierto, tal y como estaba no podía ir muy lejos y tenía que buscar comida y agua. No parecía tener mejor opción, aunque estaba realmente asustada y no quería ir sóla con esa mujer, prefería a la otra, ¿Martha?.
Sara: - I-iré, necesito, al menos, analgésicos, y vitaminas, he perdido bastante peso... - Sara rio nerviosamente, siempre le pasaba cuando le asustaba algo
- Cogeré mi bolso.Su bolso, lo único que tenía. No lo había perdido en el accidente porque no se lo quitaba nunca. Eso era lo mejor de los bolsos de bandolera, nunca los perdía porque siempre los llevaba colgados, incluso en un avión. Sara se agachó, tambaleante aún, sobre el "lecho" sobre el que había dormido y agarró el bolso que estaba al lado. Lo abrió y sacó su billetera. La tuvo un instante en la mano antes de abrirla y mirar la foto de aquél que había sido su compañero, Jake. Cerró rápidamente la billetera y se aseguró de que su llavero estaba bien a mano. No tenía nada más útil que sirviera de arma, pero al menos era de metal y pesaba. Si esa mujer tenía malas intenciones, no le pillaría desprevenida.